Mercados y artesanías de la Ciudad de México
Recorrer los mercados de la capital es una forma de conocer la cultura popular mexicana de cerca. Reunimos mercados de artesanías con piezas de todo el país, bazares de fin de semana, el tianguis de la contracultura, el gran mercado de flores y hasta el legendario mercado de herbolaria. Lleva efectivo, pregunta por el origen de cada pieza y date tiempo para perderte entre sus pasillos.
Por Equipo SalidaLocal
1Mercado de Artesanías La Ciudadela
El país entero en pasillos de textiles, barro, plata y alebrijes
Mercado de Artesanías La Ciudadela
El país entero en pasillos de textiles, barro, plata y alebrijes
A unos pasos de la Biblioteca de México, el Mercado de Artesanías La Ciudadela reúne en un solo lugar piezas de prácticamente todos los estados del país. Recorrer sus pasillos es un viaje por las tradiciones artesanales: rebozos y huipiles bordados, barro negro de Oaxaca, alebrijes de colores, talavera, joyería de plata, máscaras, sombreros, hamacas y juguetes tradicionales. Muchos locales son atendidos por familias que conocen el origen de cada pieza, así que vale la pena preguntar por la técnica y la comunidad de procedencia. Es un buen lugar para comprar regalos con sentido y apoyar el trabajo artesanal. Abre todos los días; algunos puestos cierran antes los domingos.
2Mercado de Artesanías y Curiosidades Mexicanas San Juan
Vidrio, cerámica, textiles y tallas de madera en el Centro Histórico
Mercado de Artesanías y Curiosidades Mexicanas San Juan
Vidrio, cerámica, textiles y tallas de madera en el Centro Histórico
Sobre la calle Ayuntamiento, cerca de la Plaza de San Juan, este mercado reúne artesanías de distintas regiones del país en un ambiente más tranquilo que el de otros mercados del centro. Sus locales ofrecen piezas de vidrio y cerámica, textiles y bordados, juguetes tradicionales, joyería y esculturas de madera tallada, estas últimas ideales para viajar porque son ligeras y resistentes. Es un buen lugar para comparar calidades, conversar con los locatarios sobre el origen de cada pieza y encontrar recuerdos con identidad. Se puede combinar con un paseo por el Barrio Chino, la Alameda Central o el Mercado de San Juan. Los horarios pueden variar ligeramente según cada local.
3Bazar del Sábado
Arte, diseño y oficios tradicionales cada sábado en San Ángel
Bazar del Sábado
Arte, diseño y oficios tradicionales cada sábado en San Ángel
Cada sábado, una casona de la Plaza San Jacinto en San Ángel se llena de artesanos, diseñadores y artistas que exhiben joyería, textiles, cerámica, vidrio soplado, marcos, lámparas y objetos decorativos hechos a mano. El Bazar del Sábado es una tradición del sur de la ciudad y una forma de apoyar el talento local y la preservación de oficios ancestrales. Afuera, la plaza y las calles empedradas se animan con pintores que exponen sus cuadros al aire libre y con puestos de artesanía. El recorrido se completa visitando el Centro Cultural Casa del Risco, a unos pasos, o paseando por las callejuelas empedradas del barrio. Solo abre los sábados.
4Tianguis Cultural del Chopo
Rock, vinilos y contracultura cada sábado en Buenavista
Tianguis Cultural del Chopo
Rock, vinilos y contracultura cada sábado en Buenavista
Nacido en 1980 como un espacio de intercambio de discos junto al Museo Universitario del Chopo, el Tianguis Cultural del Chopo se instala cada sábado sobre la calle Juan Aldama, en la colonia Buenavista, y fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México. Aquí conviven rockeros, punks, góticos, metaleros y curiosos entre puestos de vinilos, casetes, playeras de bandas, libros, fanzines, joyería y ropa alternativa. Al fondo suele haber un escenario con bandas en vivo. Más que un mercado, es un pedazo vivo de la historia de las subculturas juveniles en México. Llega antes del mediodía para recorrerlo con calma.
5Mercado dominical de antigüedades de La Lagunilla
Tesoros vintage, muebles y curiosidades cada domingo
Mercado dominical de antigüedades de La Lagunilla
Tesoros vintage, muebles y curiosidades cada domingo
Cada domingo, las calles alrededor del mercado de La Lagunilla se transforman en un enorme bazar de antigüedades y objetos de segunda mano. Entre sus puestos aparecen muebles de mediados de siglo, cerámica, lámparas, fotografías antiguas, juguetes de colección, discos de vinilo, relojes, ropa vintage y toda clase de curiosidades. Es un paseo ideal para coleccionistas, decoradores y cualquiera que disfrute de buscar piezas con historia y regatear con buen humor. Conviene llegar temprano para encontrar la mejor selección, llevar efectivo y cuidar tus pertenencias entre la multitud. A un costado, el mercado techado de ropa y telas abre durante toda la semana.
6Mercado de Jamaica
Un estallido de flores, arreglos y color que nunca duerme
Mercado de Jamaica
Un estallido de flores, arreglos y color que nunca duerme
El Mercado de Jamaica es el gran mercado de flores de la capital y un espectáculo para los sentidos. Sus pasillos desbordan rosas, girasoles, nardos, orquídeas, aves del paraíso y follajes, junto a floristas que arman arreglos monumentales en minutos para bodas, fiestas y altares. En temporada de Día de Muertos, el cempasúchil y la flor de terciopelo tiñen todo de naranja y morado, y en diciembre dominan las nochebuenas. El mercado funciona las 24 horas: la madrugada está dedicada a mayoristas y la mañana es el mejor momento para recorrerlo con calma y tomar fotos. Lleva efectivo, pregunta precios antes de comprar y cuida tus pertenencias.
7Mercado de Sonora
Herbolaria, magia popular y artesanías en un mercado legendario
Mercado de Sonora
Herbolaria, magia popular y artesanías en un mercado legendario
Conocido como el "mercado de los brujos", el Mercado de Sonora es uno de los lugares más singulares de la ciudad. En sus pasillos conviven la herbolaria tradicional, con manojos de plantas medicinales, cortezas y raíces, y un universo de artículos esotéricos: veladoras, amuletos, jabones y figuras de santos populares. También hay secciones de juguetes, piñatas, cerámica y artículos para fiestas, y en temporada de Día de Muertos se llena de calaveras, papel picado y decoración para altares. Es una ventana a creencias y saberes que siguen vivos en la cultura popular mexicana. Visitarlo por la mañana es más tranquilo; lleva efectivo y cuida tus pertenencias.
